La tarde le salió prácticamente impecable a Flick. Pudo ofrecer descanso a Lamine Yamal, a quien tuvo más de una hora con el chándal de suplente en el banquillo, redescubrió la versión más contundente de Raphinha, capital en la goleada sobre el Sevilla, y disfrutó del Cancelo más astuto y profundo -2 penaltis forzó y un golazo marcó-, coincidiendo, además , con el retorno de Gavi.









