Remontada agónica del Valencia en Mestalla (3-2) | Resumen y goles

En menos de 20 minutos, la afición de Mestalla experimentó un frenético cambio de conmuevas. Pasó de los cánticos de "Corberán, dimisión", minutos tras el 1-2 de Lucas Boyé, a celebrar la remontada del Valencia CF con alegría desbocada. Por fin , el aficionado respira apacible y se ilusiona con poder mirar hacia arriba en la clasificación. El carrusel de sensaciones en el estadio valencianista terminó de la mejor manera merced a los muchos finales en la última parte de Eray Cömert y Hugo Duro desde los once metros. Antes, en el minuto 47, había empatado por vez primera Javi Guerra.

La victoria, de máxima relevancia , deja al equipo de Carlos Corberán rebasar la barrera de los 30 puntos -suma 32- y ponerse duodécimo con una renta de siete puntos sobre el descenso. Igual de relevante es el hecho de huír de las últimas cinco posiciones y evitar que Goldman Sachs pudiera activar en el último cuarto de la Liga la cláusula de peligro de descenso.

La noche empezó fría, muy fría , en Mestalla. Cuando el reloj aún no alcanzaba el minuto de juego, Guido Rodríguez pisó a Toni Martínez en el área y el colegiado apuntó penalti sin dudar. Lucas Boyé engañó a Stole Dimitrievski (0-1, m. 3), y el Alavés se encontró con un inesperado regalo. Perfecto para su plan de partido. Modificado por el debutante Quique Sánchez Flores, el guion babazorro consistía en acaparar menos balón para ser más dañino sin él.

Con el partido a pedir de boca, los vitorianos nadaron guardando la ropa. La afición decidió remar con los suyos. Creer en la remontada. El Valencia le dio razonamientos. La actitud de los jugadores fue la adecuada. Soló faltaba lo de siempre , calidad con el balón en el pie para ocasionar verdadero riesgo en el área de Antonio Sivera.

Precisamente , en entre las acciones de talento a cuenta gotas, Thierry Rendall se valió de un regate eléctrico para acercarse a portería y enviar un centro envenenado que Umar Sadiq no acertó a conectar hacia la red.

El Valencia le puso intención, movilidad y hasta buen fútbol. Al menos , mejor que el de oportunidades pasadas. El público lo agradeció con apoyo a los suyos y presión al árbitro, José Luis Guzmán Mansilla. Largie Ramazani tenía ganas de proseguir su productiva sociedad con Sadiq y se ofreció en todos y cada acción en pos de derrumbar la línea protectora rival.

Primero, a los 12 minutos, el pequeño agresor belga halló a Filip Ugrinic cerca del gol, pero el tiro salió rebotado a córner. Tras un arriesgado servicio desde la banda de Ángel Pérez -el sustituto de Carlos Vicente-, de nuevo , Ramazani agitaría el ataque con un derechazo desde el costado que blocó el portero de Xàbia del Alavés.

A la postre, el chut del extremo cedido por el Leeds fue el único entre palos de los primeros 45 minutos. Un indicativo de que, ni en las buenas, el Valencia crea un caudal bastante de verdaderas ocasiones de gol. En esa sección primera , todas y cada una de las pelotas acabaron muertas antes de forzar a Sivera. Otro remate contra la defensa, esta vez de Guerra, un centro del de Gilet abortado por el misión , y una carrera del \'8\' hacia portería, a pase de Ramazani, que en el último momento neutralizó Nahuel Tenaglia.

Así , con el Alavés sabiendo defender el botín, se llegó al reposo entre la bronca de los seguidores al árbitro.

La segunda mitad comenzó con el Valencia exponiendo la misma fe de la primera. Si este equipo no comienza no es por falta de corazón. La recompensa cayó próximamente con el tanto del empate. Tras una larga revisión, lo que encendió más si cabe los ánimos contra Guzmán Mansilla, la diana de Javi Guerra subió al marcador (1-1, m. 48). No había fuera de juego de Sadiq en el tiro de Ugrinic que detuvo Sivera. El rechace le cayó al ariete nigeriano, que asistió al \'8\' a fin de que este no perdonara.

Cinco minutos después , la victoria pasó por los pies del mejor valencianista anoche , Ramazani. A pase de Guido, su remate raso en el área lo frenó en seco la sensacional mano en el suelo del portero valenciano del Alavés. Pretendido por el club de Mestalla durante años, aunque es lejos de casa donde lleva todo ese tiempo exhibiéndose. El club del murciélago, hasta entonces , no tiene ningún plan consistente para la portería desde el adiós de Mamardashvili.

La gasolina de los locales se agotaba. El Alavés olió sangre, y bajo la lluvia, entendió que era la hora de lanzar sus naves a por el partido capitaneadas por su estilete, Lucas Boyé. El delantero argentino tuvo tres ocasiones visibles con la cabeza. A la tercera por el momento no excusó.

La testa de Boyé mandó cerca del poste un servicio desde la banda del lateral Youssef. A los 65 minutos, la defensa volvió a concederle espacio para evaluar solo a Dimitrievski. Y, a la siguiente , el testarazo del ex- del Elche, frente a la pasividad en un saque de esquina de Guido, fue al interior de la red (1-2, m. 71).

Entonces, el Valencia sufrió. Atravesaría sus instantes más agónicos en el duelo , golpeado en lo físico y en lo anímico por un esfuerzo sin premio. La afición la pagó con el entrenador, el "Corberán, dimisión" volvió a escucharse fuertemente en las gradas del coliseo de la Avenida de Suècia.

El estado de depresión, sin embargo , cuando absolutamente nadie se lo aguardaba , próximamente pasó a ser de euforia. Corberán, el señalado, cambió las piezas en ataque. Hugo Duro, André Almeida, Diego López y Dani Raba entraron en escena. Y la fórmula a la agobiada funcionó. Un balón colgado de luso al área lo cabeceó al poste Unai Núñez. Cömert remachó con la derecha el 2-2 en el minuto 90.

La prolongación de ocho minutos deparó una metamorfosis total en Mestalla. Guzmán Mansilla decretó penalti en los instantes finales al \'9\' del Valencia. Tras las enérgicas protestas , el Alavés se quedó con 2 players menos: Guevara y Pacheco. Duro no falló (3-2, m. 98) y la afición aloqueció.

TiroAlPalo