El RCD Mallorca firmó una victoria crucial frente al RCD Espanyol (2-1) en el Estadi Mallorca Son Moix. Vedat Muriqi tiró del equipo en la primera mitad, Pablo Torre igualó con un enorme tiro desde la de adelante y Samu Costa definió la remontada en el minuto 88, llevando al Mallorca a salir del descenso y reafirmando su buen instante bajo la dirección de Martín Demichelis.
El partido arrancó con dominio inicial del Espanyol, que aprovechó su primer acercamiento para anticiparse en el marcador merced a Pickel en el minuto 36. Un balón que llegó desde la derecha terminó con un disparo raso que Leo Román no pudo capturar.
Pese al gol en contra, el Mallorca mostró mayor control y criterio en la circulación del balón, creando ocasiones claras y obligando al portero contrincante a intervenir en varias llegadas de Muriqi y Mateo Joseph. El aparato bermellón fue superior en el juego directo y en la presión alta, evidenciando que merecía más que ir por detrás al descanso.
Tras el paso por vestuarios, el Mallorca siguió dominando y halló su recompensa. La expulsión de Pickel en el minuto 54 tras una entrada muy dañina sobre Mascarell dejó al Espanyol con diez y permitió al Mallorca crecer con claridad. La superioridad numérica se tradujo a veces peligrosas hasta que Pablo Torre igualó en el minuto 65 con un disparo desde la de adelante que tocó en un rival y despistó a Dmitrovic.
Con el empate, el Mallorca continuó ejerciendo presión y intentando encontrar la victoria. Vedat Muriqi siguió siendo la referencia ofensiva, rematando múltiples ocasiones con peligro y provocando superioridad constante en el área rival.
El gol de la victoria llegó en el minuto 88 merced a Samu Costa. Recibió un balón magnífico de Mascarell en situación de delantero, viró con rapidez y definió junto al poste, desatando la euforia en el Estadi Mallorca Son Moix. Hasta el desenlace , el Mallorca sostuvo el control y ha podido aun aumentar la ventaja.

