El Real Madrid regresa a engalanarse con el traje de sus enormes noches europeas. Tres tantos de Valverde, disfrazado y poseído por el espíritu de un delantero centro ante la sepa de Mbappé, asuelan a un Manchester City muy pobre en el Bernabéu. Los de Guardiola, singularmente blandos en defensa, tuvieron sus ocasiones en el arranque, pero la participación de Haaland en el choque fue anecdótica. Vinícius, que falló un penalti en el 58\', pudo hacer aun mucho más grande la sangría. El Etihad dictará sentecia, pero los blancos ahora piensan en los cuartos de final.









