El Real Madrid regresa a engalanarse con el traje de sus enormes noches europeas. Tres tantos de Valverde, disfrazado y poseído por el espíritu de un delantero centro ante la sepa de Mbappé, asuelan a un Manchester City muy pobre en el Bernabéu. Los de Guardiola, singularmente blandos en defensa, tuvieron sus ocasiones en el arranque, pero la participación de Haaland en el choque fue anecdótica. Vinícius, que falló un penalti en el 58\', pudo hacer aun mucho más grande la sangría. El Etihad dictará sentecia, pero los blancos ahora piensan en los cuartos de final.
El City, con los cuatro delanteros ajustados por Guardiola, salió a morder en el Bernabéu. Doku ocupó la banda izquierda y atacó una y otra vez a Trent, flanco débil de la defensa blanca. Pero el inglés se encontraba bien cubierto por Pitarch y Valverde en la asistencia defensiva. Pese a eso, los \'sky-blue\' tuvieron sus oportunidades , fallando siempre en un último pase que no hallaba rematador dentro del área pequeña. Haaland no estaba cumpliendo su primordial función.
Avisaron los blancos por vez primera a través de Brahim, a pase filtrado de Vinícius dentro del área, pero se encontró con la mano de Donnarumma. Y en el 20\', sin previo aviso, el vendaval uruguayo. Para terminar a O\'Reilly y dejar sentado al portero italiano. Valverde arrancó por la banda derecha, Courtois le fletó un pase de setenta metros y el capitán blanco, incontenible en su carrera , acabó solo en el área. Mala salida la del portero del City, que retiró la mano en vez de rebañar el balón, tal vez pensando que ya se encontraba fuera del área.
Sólo hubo que esperar siete minutos para que Valverde volviese a vestirse de \'9\'. Esta vez , tirando la diagonal desde la derecha. Vinícius pone el balón con el exterior, Días no acierta a aclarar y el capitán blanco firma su doblete con un disparo cruzado a la cepa del poste. Los blancos se crecieron con sus 2 tantos , arropados por un Bernabéu que empezaba a opinar , que conectaba con sus grandes noches de europa.
Y eso que aún quedaba mucho más show del \'charrúa\'. Al filo del reposo , desatado ahora en su autoimpuesto papel de delantero centro, Valverde se vestía de Bergkamp, de Van Basten. Escojan a su \'killer\' de referencia. Vinícius la llevaba hasta el área, Brahim la picaba sobre Días y el uruguayo se sacaba de la manga un sombrero para sentar a Guehi y encañonar a Donnarumma. 3-0 y el Bernabéu, enloquecido.
El empuje blanco no se contuvo tras el paso por vestuarios. Arbeloa introdujo un solo cambio, Mendy por Fran García, como medida de precaución para conservar la frágil salud del francés. La extrema fragilidad defensiva del City se manifestó en otra ocasión muy, muy clara de Brahim que debió palmear Donnarumma. El meta italiano también fue villano (y héroe después) al cometer penalti sobre Vinícius en un mano a mano. Un fallo que él mismo solventó deteniendo el lanzamiento del brasileiro. El \'7\' solicitó perdón a la grada tras su fallo.
Con el partido resuelto, Courtois tuvo su oportunidad de lucirse, como en todas y cada una las considerables noches de Champions en el Bernabéu. Pitarch falló dentro del área, al virarse frente a la presión alta de O\'Reilly, y el belga sacó un pie de portero de balonmano para evitar un gol casi cantado. Arbeloa terminó el partido dando ocasiones a canteranos como Manuel Ángel. Con la precaución que merece la Champions y una visita al Etihad, pero con la euforia que solo albergan las grandes noches de europa , el Real Madrid pone la primera piedra hacia cuartos.

