Repartiendo palos durante prácticamente todo el partido, el estadounidense Sebastian Korda ha dado la campanada en el segundo Masters 1.000 de la temporada y se metió en octavos de final tras batir a un Carlos Alcaraz que padeció una pelea interna consigo mismo de principio a fin cuyo desenlace fue la derrota, inopinada por más que el estadounidense completase un partidazo: 6-3, 5-7 y 6-4 en 2h.18\' de juego.
Este KO es otro contrapunto al idílico comienzo de temporada del español, impecable con dos títulos en sus dos primeros campeonatos , el Open de Australia, en el momento en que se convirtió a los 22 años en el tenista más joven en reunir los cuatro Grand Slams, y el ATP de Doha.
Tras 16 victorias consecutivas , el murciano perdió en las semifinales de Indian Wells ante Daniil Medvedev. Entonces ahora denotó cierto desgaste mental, pero en su debut en Miami frente Joao Fonseca recuperó una versión muy identificable (6-4, 6-4) que debía ratificar ante Korda. No sucedió.
Avalado por un increíble saque, el estadounidense estuvo asimismo muy fino al resto y él fue quien dictó las reglas desde el fondo de la pista, algo a lo que no está habituado Alcaraz, mucho más habituado a desarbolar él a sus oponentes.
Las primeras protestas del murciano llegaron próximamente , con 3-3, en el momento en que no se sentía cómodo con las bolas, muy pesadas en su opinión , tal como lo transmitió a su entrenador, Samuel López. Carlos sentía que debía llevar a cabo mucho esfuerzo para desplazar la bola y aguardaba con ganas el primer cambio de bolas.
No obstante , en ese octavo juego llegó el primer break del acercamiento en pos de Korda (5-3), un tipo muy, muy peligroso cuando conecta bien plantado sus fortísimos tiros planos. En su amplio armamento de recursos , Alcaraz no halló esta vez de qué forma incomodar más a su contrincante , cuya seguridad creció con el paso de los juegos. Le faltó fe y cambiar más los ritmos y las alturas de sus golpes para romper el ritmo monolítico de Korda.
Apuntalado el primer set (6-3), Korda encendió definitivamente las alarmas en el bando de Alcaraz cuando volvió a romperle el saque en el tercer juego de la segunda manga (2-1). "¡Hoy es un día de 6-3 y 7-5 o 6-4!¡Hoy no puedo más !", exclamó entonces Carlos a los suyos, exteriorizando de esta forma todas y cada una de las dudas que asaltaban su cabeza.
En esos instantes , Carlos no creía en la remontada y debía hacer un esfuerzo titánico si deseaba revertir la situación. Samuel López le animó a seguir agarrado al partido y aguardar su ocasión, pero las quejas de Alcaraz fueron a más sólo un juego después. "¡No puedo más , tío! ¡No puedo más , tío!¡Me marcho a casa!", chilló con un indisimulado punto de desesperación.
En el otro lado, en cambio, todo fluía en torno a Korda, indomable y también imperturbable hasta el momento en que se plantó al filo de la victoria (5-3). El español sostuvo el saque (5-4) y, en el momento en que todo indicaba que Sebastian cerraría ahí su triunfo, el americano flaqueó de mala forma cediendo su saque en blanco (5-5), una genuina sorpresa que probó un día mucho más hasta qué punto es complicado cerrar un partido por muy bien que te vayan las cosas hasta ese instante.
Korda abrió así una rendija a la promesa a Alcaraz, que de golpe y porrazo volvió a opinar en sus posibilidades , hasta el punto de que ligó su mejor tramo de partido para conseguir un segundo break, anotarse el segundo set (5-7) y linkear cinco juegos seguidos que le impulsaron hacia la remontada.
Sin embargo , Korda resistió ese súbito ímpetu de Alcaraz y, aunque ya estuvo más fallón, mantuvo las cosas igualadas en un instante muy especial para él, en el momento en que la inercia positiva correspondía al murciano, que no acabó de ofrecer el golpe de gracia en el momento en que tuvo ocasión (3-3).
En ese ámbito , el partido proseguía en el alero pues nadie rompía el servicio al otro. El principio del final para Alcaraz llegó en el séptimo juego. Carlos lo tenía controlado (30-0 y 40-30), pero se enredó en su resolución, Korda halló hueco y dio el zarpazo que a la postre resultó definitivo: break para 4-3 y victoria posterior por 6-4 frente a un Alcaraz sin la magia de otros días.
Miami ya fue gafe para él en 2025, cuando también perdió contra pronóstico contra David Goffin. Aquella derrota fue un punto de cambio en su fabulosa temporada posterior. El \'Kordazo\' recibido este domingo se entromete nuevamente en su sendero inmediatamente antes de la temporada europea sobre tierra batida, lote propicio para resurgir nuevamente con su vigor como logró el año pasado.

