El Getafe, con los muchos del argentino Luis Vázquez y del uruguayo Martín Satriano, ganó 2-0 al Athletic, atravesó la frontera sicológica de los 40 puntos -territorio de permanencia-, y se posicionó en la región noble de la tabla para soñar con jugar en Europa el próximo curso. Bordalás ha vuelto a obrar otro milagro. En esta ocasión , sancionado, lo vio desde una cabina de radio.
Volvió a vencer a otro equipo de los de arriba. En estos un par de meses , con seis victorias en ocho partidos, cayeron el Betis, el Villarreal y el Real Madrid , entre otros muchos. Este domingo, el momento le llegó al Athletic, igualado a puntos, victorias y a derrotas, o sea , a todo, antes del pitido inicial.
Ambos equipos empezaron el choque con la misma iniciativa de conseguir tres entidades para cumplir diferentes objetivos: el aparato de Valverde continuar en la riña por Europa y el de Bordalás sellar la permanencia tras un curso difícil.
En el Coliseum aún no deseaban comprender nada de pasear su nombre por el continente el próximo curso. La prudencia, tras una mitad dificultosa marcada por la falta de efectivos, lesionados y dificultad para fichar, es una máxima en el equipo de Bordalás.
Para el Athletic, por historia e incluso tradición, la mira es otra. Debe estar arriba sí o sí; y Valverde no vaciló en contar desde el inicio con un hombre experimentado que salía de una ausencia discutida por su sanción por dopaje. Yeray fue la principal novedad en la alineación del \'Txingurri\', que de inició sentó en el banquillo a Nico Williams, de regreso tras dos meses lesionado.
Bordalás asimismo maquilló su once. Entró uno de los recientes , el uruguayo Boselli, para ocupar el lateral derecho que dejó huérfano por sanción Kiko Femenía. Y asimismo Liso, en la búsqueda de mayor agilidad y verticalidad arriba.
De comienzo , no le salió bien la jugada al Getafe, que fue sometido por el Athletic, mucho más dominador, casi siempre en la parcela del lote de juego del cuadro azulón, aunque poco resolutivo. Y pagó su ineficacia en los últimos metros, por el hecho de que a su rival , con un momento , es capaz de pegar con dureza.
Lo hizo al cuarto de hora, en el momento en que rompió por primera vez el dominio del Athletic con un pase largo de Milla hacia el costado derecho. Por ahí pasaba Boselli, que centró bien al corazón del área, donde Luis Vázquez cabeceó hacia la red. Unai Simón salvó el primer lance , pero el rechace lo remató Satriano, la pelota rebotó en Luis Vázquez y el gol subió al marcador.
En ese momento , el Athletic tenía un 65 por ciento de la posesión. Dominio casi absoluto, pero nula acción en el área de Soria. Después despertó y pudo empatar con un remate de cabeza en plancha de Guruzeta, pero no acertó entre los tres palos cuando estaba enfrente del portero del Getafe.
El aparato de Bordalás, satisfecho en una cabina de radio (estaba sancionado), se marchó con una ventaja muy valiosa al descanso. Un poco a favor es un planeta en el Coliseum para sus visitantes. El Getafe cumplió en los 45 primeros minutos y se dispuso a aguantar en el segundo acto.
Valverde movió piezas y se dieron a conocer Ruiz de Galarreta y el hombre más deseado para los aficionados del Athletic, Nico Williams. Por fin , superada una pubalgia y dos meses después, volvía un jugador que precisa jugar para llegar al Mundial. Y el Athletic, con el Getafe un punto más cansado , ganó desborde y verticalidad.
No obstante , los asaltos del Athletic fueron estériles. El Getafe, con menos gasolina, se atrincheró atrás y supo sufrir con orden. No concedió ocasiones , se dejó el lujo de contragolpear sin éxito y sostuvo el resultado prácticamente hasta el final , en el momento en que Satriano apareció para marcar a placer un centro de Mario Martín.
El tanto del uruguayo, junto al de Luis Vázquez, bastaron a un aparato que alcanzó los 41 puntos, esos que aseguran que son suficientes para sellar la salvación. Mérito enorme el de los hombres de Bordalás, que con muchas carencias se ha salvado, salvo hecatombe, a falta de ocho jornadas. Europa, un nombre que no gusta , ahora puede empezar a sonar con calma por el Coliseum.

