El Atlético de Madrid está en cuartos de final de la Champions League. Pese a caer derrotado en el partido de vuelta de octavos por 3-2 a manos del Tottenham Hotspur, el abultado 5-2 de la ida en el Metropolitano probó ser bastante para dejar fuera a lo ingleses, si bien el cuadro madrileño sufrió hasta el desenlace para afianzar un duelo español en la próxima ronda, en la que se encarará al Barça.
La lúgubre actuación de Kinsky, el misión suplente del combinado londinense, y la pegada de los madrileños le dieron a los hombres de Simeone una cómoda, pero bajo concepto alguno definitiva , ventaja de cara al partido definitorio. Ahora en la final de la Copa del Rey y bastante lejos en LaLiga, el Atleti sabía que no podía posibilitarse una remontada, menos aún frente a un rival con tantas bajas y que está mucho más basado en eludir el desce5-nso de la Premier.
Salieron con mucho ímpetu los Spurs, pero el primer susto lo dieron los colchoneros. Giuliano Simeone puso un tenso centro raso al segundo palo en los primeros compases , donde un Ademola Lookman claramente adelantado remató a puerta vacía, con el linier levantando la bandera como un resorte para anular el que podría haber sido el tanto inaugural del choque.
Los ingleses colgaban balones desde todos los ángulos, y a la media hora de partido, así acabó llegando el primer gol. Hancko perdió la posesión en su propio campo frente a la presión alta del Tottenham Hotspur. Sacaron veloz los ingleses, que hallaron , completamente solo en el corazón del área, a Randal Kolo Muani, que no falló en esta ocasión con un cabezazo imposible para Musso.
Tras múltiples sacrificios meritorios de ambos guardametas, el interludio llegó con el 1-0 vigente, pero solamente iniciar el segundo tiempo llegarían las tablas en un contragolpe letal del Atlético de Madrid. Giuliano lanzó el despliegue ofensivo con un enorme pase en hondura para Lookman, que se la dejó a un Julián Álvarez que no tuvo piedad con Guglielmo Vicario.
Inmediatamente después del gol de la Araña, el Tottenham devolvió el golpe. Gray condujo el cuero en transición, dando paso a Xavi Simons. El canterano del Barça, desde fuera del área, se sacó de la manga un golpeo sensacional al palo largo que Juan Musso jamás hubiese podido parar. Las ocasiones siguieron llegando en los dos campos, permitiendo una verdadera exhibición conjunta de los misiones.
Eso sí, en ese instante el partido era colchonero. En pleno asedio de los visitantes, el gol del segundo empate llegó como en tantas ocasiones para el equipo de Simeone: a balón parado. Lanzó fuerte el córner Julián Álvarez, y Hancko se adelantó a la zaga londinense en el primer palo para poner el 2-2 en el lumínico con un remate plástico.
A pesar de necesitar tres goles en apenas unos minutos, el Tottenham nunca tiró la toalla, y sacó un penalti en el momento en que el suplente Giménez llegó muy tarde en su entrada a Xavi Simons. El neerlandés no disculpó desde los once metros, pero el arreón final de los lis blancos fue deficiente para darle la vuelta a una eliminatoria sentenciada desde su nacimiento.

