El Bayern de Múnich se pone por delante en la eliminatoria de cuartos de final de la Champions League contra el Madrid. Los alemanes se han impuesto este martes en el Santiago Bernabéu por 1-2 en el partido de ida, dejando muy de cara el pase a semifinales para certificarlo la semana próxima en el Allianz Arena. Cara a cara la presión de un Bernabéu que había decretado una \'tregua\' de su enfado por la última derrota liguera contra la presión muy alta de los players del Bayern desde el primer minuto.
En verdad , a los 45 segundos de partido mandó sobre el larguero Laimer un primer intento. El récord no se lo quitaron a Makaay, también en un Bayern-Madrid de 2007: 10 ,12 segundos. El grupo de Vincent Kompany demostró en los primeros minutos el porqué de su vitola de aparato peligroso , con mucha sensación de peligro en los primeros diez minutos de partido y una segunda ocasión muy clara que perdonó Upamecano con Lunin ahora batido; la salvó Carreras bajo palos debido a que el tiro del central francés fue muy blando.
En otros partidos solemos decir: "Al grupo local le costaba salir". En un caso así sería mucho decir: el Madrid no salía. El Bayern se mostraba inflexible en la recuperación y a los blancos sólo les quedaba esperar a que el físico se equilibrara por desgaste.
Eso o un obsequio de Neuer a los 17 minutos que propició una contra rápida y directa a fin de que Kylian Mbappé tuviese la primera clara del Madrid , que salvó el meta alemán en el codo con codo. Un minuto después la tuvo Vinicius a pase del francés y volvió a lucirse el veterano portero del Bayern. Empate a sustos cuando menos.
A los de Arbeloa les venía mejor un partido roto, de ida y vuelta, que la versión dominadora del Bayern. El marcado de Carreras a Olise era el reflejo del sufrimiento de los blancos. Pero fue un fallo de otro canterano, Thiago Pitarch, el que puso el corazón del madridismo en la garganta con su regalo a Gnabry, si bien salvó Lunin. Debió volver a atemorizar Mbappé a Neuer en la siguiente jugada a fin de que la parroquia se animara.
En errores y también imprecisiones también había alguna igualdad, pero daba la sensación de que el Bayern tenía mucho más riesgo. De una restauración en campo del Madrid se dieron a conocer dos ausentes hasta ese momento como Harry Kane y Luis Díaz, con Gnabry asociándose en la mitad de ambos , para que el radical colombiano inaugurara el marcador (minuto 41) antes del reposo.
No logró cambios Arbeloa y quizás tendría que haber hecho alguno. Nada más sacarse de centro en la reanudación, la pierde Carreras, que no tenía su día, conduce Olise para dejársela a Kane en la media luna, que bate a Lunin a los 24 segundos del pitido (minuto 46). El inglés parece que no está, pero siempre y en todo momento está.
El problema para el Madrid residía en que la sensación era más próxima al tercero del Bayern que a un primero local. El gol no le quitó trabajo a Lunin y el espejo del Atalanta empezaba a reflejarse. Pudo evitarlo a la hora de juego Vinicius tras un obsequio de Upamecano, pero el brasileño disculpó en el codo con codo tras driblar a Neuer. Turno para los cambios: salieron Militao y Bellingham por Huijsen y Thiago.
Luego Neuer mostró reflejos en una buena ocasión fabricada entre Bellingham y Mbappé. Entre medias tuvo el Madrid su rato de agobio con hasta tres saques de esquina del Bayern, que hicieron padecer a los blancos en defensa. Mabppé volvió a tener una clarísima , pero la mandó fuera en el momento en que era lo más bien difícil. Sin tregua.
Muchas tuvo la lengua francesa , bastantes fallos teniendo en cuenta las emergencias , pero al fin Mbappé halló su gol en el minuto 74 rematando un buen centro raso de Trent Alexander Arnold. Asimismo Kane falló alguna; hasta el más destacable escribiente echa un borrón. Incluso Trent, obsequiando una posesión peligrosísima al rival y poniendo en apuros a su equipo después de su gran asistencia.
El Madrid mostró aptitud de reacción para regresar a meterse en el partido, pero el Bayern no se quedaba atrás. El partido se encontraba bonito para poder ver , siempre y cuando no se fuera aficionado local: el Bernabéu padecía , pero se animaba con cada ocasión de los suyos, por mucho que se estrellaran contra el incombustible Neuer, de 40 años.
El Bayern, con lo que tenía en el banquillo que no era poco, como Musiala o Davies. El Madrid, con lo poco que tenía con Brahim. Los dos clásicos de europa , con todo. Un final agónico, con los blancos intentando encontrar un empate digno y esperanzador y los bávaros, un tercer gol que sentenciara el partido y, quizá, la eliminatoria. Lo buscaron ambos e incluso llegaron a reclamar los visitantes un viable penalti de Carreras sobre Olise, su pesadilla.
Resultado malo para los intereses del Madrid , pero sobre todo fueron peor las experiencias. Lo mejor , la capacidad de reacción final, si bien deficiente.

