Con Mercedes volando y Ferrari al acecho, la F1 encara en China su primer enorme examen estratégico. Sin margen para el error y con Max Verstappen advirtiendo de que el nuevo reglamento es «una jungla», los 19 giros del sábado podrían sentenciar el primer cambio de jerarquía real de 2026.
La Fórmula 1 no da respiro. Apenas unos días después de que George Russell y el debutante Kimi Antonelli firmaran un doblete histórico para las «Flechas de Plata» en Australia, el Gran Circo aterriza en Shanghái con el GP de China y un formato que añade gasolina al fuego: el primer fin de semana con formato Esprint del año.
Si en Albert Park hemos visto las costuras de algunos proyectos, en el GP de China la presión será máxima. Con únicamente una sesión de adiestramientos libres antes de la clasificación del viernes, los equipos deberán domesticar unos monoplazas que, en expresiones del tetracampeón Max Verstappen, son hoy en día indescifrables.
La pregunta en el pit-lane es si alguien puede detener a los motores de Brackley. En Australia, el motor Mercedes probó ser el mucho más eficiente en la distribución de energía eléctrica. No obstante , el trazado de Shanghái, con sus curvas enlazadas y su técnica curva 1, podría beneficiar al Ferrari SF-26.
Lando Norris ya ha avisado : «Ferrari tiene claramente el mejor chasis». Lewis Hamilton, que llega a un circuito donde ha ganado seis veces , confía en que la agilidad de su monoplaza rojo en las curvas compense el déficit de potencia frente a sus antiguos compañeros de Mercedes. En un Esprint de cien km , el que mejor gestione la batería en las rectas de Shanghái tendrá medio premio en el bolsillo.
Mientras tanto , en Red Bull el ambiente es de pesimismo técnico. Max Verstappen fué tajante este jueves en Shanghái: «No tenemos la posibilidad de combatir con Mercedes y Ferrari en este momento ». El neerlandés ha puesto el foco en una preocupación que podría arruinar el Sprint de sobra de uno: la regla del 50/50 entre combustión y energía eléctrica.
El peligro es real : con el nuevo reglamento, existe la posibilidad de que los turismos arranquen la carrera o salgan de las curvas lentas con las baterías vacías, provocando ocasiones de peligro y una falta de capacidad preocupante. «Es una jungla ahí fuera», ha sentenciado el piloto de Red Bull, que prevé combatir , como bastante , por una quinta situación.
En la parte baja, las expectativas son de pura supervivencia. Fernando Alonso ha rebajado drásticamente el tono después de los inconvenientes de vibraciones en Australia: «Estaré contento si ofrecemos vueltas y también procuramos terminar ». Con una sola batería libre por vehículo , Aston Martin Honda entra en el Esprint con el miedo de que un fallo eléctrico les deje fuera de combate para el Gran Premio del domingo.
Por su parte , Carlos Sainz (Williams) se ha unido a las críticas contra la FIA, pidiendo una revisión urgente del reparto de potencia para evitar que la F1 pierda su esencia competitiva. El sábado en Shanghái no solamente se reparten los primeros 8 puntos plus del año; se pondrá a prueba la confiabilidad de una tecnología que aún anda sobre el alambre.

