Nikola Jokic anotó 23 puntos, atrapó 17 rebotes e igualó su máximo de la temporada con 17 asistencias la noche del martes para dirigir a los Nuggets de Denver 125-123 sobre los Suns de Phoenix. Jokic encestó la canasta de la ventaja al transformar un tiro en suspensión desde 12 pies con 11,5 segundos por jugar. Devin Booker, de Phoenix, tuvo una aceptable ocasión de anotar un triple que habría dado la victoria, pero el balón rebotó en el aro.
Los Suns perdían 117-109 con 3:19 por jugar, pero fueron recortando la diferencia de manera metódica. Booker encestó un difícil tiro en suspensión en la pintura para empatar el partido 123 con 30,2 segundos restantes. Acabó con 22 puntos y ocho asistencias.
Jokic logró su 29no triple-doble de la temporada, el mayor de la NBA, temprano en el tercer cuarto. El tres veces MVP acertó 9 de 16 tiros de campo y repartió múltiples pases milimétricos, incluido uno que recorrió toda la cancha para una bandeja de Christian Braun.
Los Nuggets han lidiado con lesiones durante la mayoría de la temporada, pero en este momento están cerca de contar con su plantel completo. Jamal Murray anotó 21 puntos y Tim Hardaway Jr. sumó 18 desde la banca.
Los Nuggets visitaban Arizona en un momento en el que iban a trompicones. Eso sí, logrando dejar sutilmente atrás la irregularidad y con dos victorias sucesivas en su bolsillo, que eran cinco en los últimos siete partidos. Las dos derrotas llegaron ante los Lakers (contrincante directo) en de los mejores partidos de la temporada y frente a los Grizzlies (que no habría de ser contrincante ) en una catástrofe incomprensible.
Nikola Jokic anotó 23 puntos, capturó 17 rebotes e igualó su máximo de la temporada con 17 asistencias la noche del martes para liderar a los Nuggets de Denver 125-123 sobre los Suns de Phoenix.Jokic encestó la canasta de la ventaja al convertir un tiro en suspensión desde 12 pies con 11,5 segundos por jugar. Devin Booker, de Phoenix, tuvo una buena oportunidad de anotar un triple que habría dado la victoria, pero el balón rebotó en el aro.Los Suns perdían 117-109 con 3:19 por jugar, pero fueron recortando la diferencia de manera metódica. Booker encestó un difícil tiro en suspensión en la pintura para empatar el partido 123 con 30,2 segundos restantes. Terminó con 22 puntos y ocho asistencias.Jokic consiguió su 29no triple-doble de la temporada, el mayor de la NBA, temprano en el tercer cuarto. El tres veces MVP acertó 9 de 16 tiros de campo y repartió varios pases milimétricos, incluido uno que recorrió toda la cancha para una bandeja de Christian Braun.Los Nuggets han lidiado con lesiones durante la mayor parte de la temporada, pero ahora están cerca de contar con su plantel completo. Jamal Murray anotó 21 puntos y Tim Hardaway Jr. sumó 18 desde la
Y la batalla contra los aguerridos Suns tenía una doble importancia : por un lado , precisaban ganar y si lo hacían se acercarían en la clasificación a los mencionados angelinos, que cayeron en Detroit tras nueve victorias consecutivas y defendían con puño de hierro el tercer puesto de la siempre difícil Conferencia Oeste. Y por otro, podrían poner una pequeña tierra de por medio con los siempre y en todo momento molestos Timberwolves y unos Rockets llenos de vaivenes.
En esas estaba el aparato de Nikola Jokic, un pívot que estaba en otra riña dentro de la guerra que afrontan , ahora cada noche, los Nuggets. El serbio opta a su cuarto MVP, lo que sería algo completamente histórico. Promedia triple-doble por segunda temporada sucesiva (el único que lo logró en más de una ocasión fue Russell Westbrook, que llegó a 4 ), está cada vez más cerca de sobrepasar al veterano base (en este momento en los Kings) en la lista con mucho más partidos llegando a dicha estadística y no para de coleccionar fabricantes y récords, consolidándose como el más destacable jugador de la NBA (y de todo el mundo ) en el último lustro. Que llegue o no el galardón individual, que no el pívot semeja codiciar, es otra historia. La lucha es otra y los Nuggets, que en el primer tercio del curso baloncestístico estaban a su mejor nivel desde que triunfaron el anillo, necesitaban ahora remar para hallar una ventaja de campo en primera ronda que parece mucho más cara que jamás.
Para los Suns, las cosas eran tenuemente distintas. La salida el pasado verano de Kevin Durant había tolerado a la plantilla gozar en pista, alejada aparte de la presencia sombría de un hombre que jamás está cómodo, sea el sitio que sea en el que juega. Y las cosas han ido bastante bien para ellos dadas las expectativas (también se sacaron de en medio a Bradley Beal). Eso sí, estaban prácticamente en su última ocasión para escapar del play in, de ese séptimo ya que tanto tiempo llevan ocupando. Una victoria les acercaría ligeramente a los Rockets, sextos, pero una derrota les alejaría de manera prácticamente determinante de la encarnizada pelea. Por ver el vaso medio lleno, la verdad es que los Clippers de Kawhi Leonard, octavos, estaban a una buena distancia. Y que pasara lo que pasara en Arizona en frente de los Nuggets , cuando menos tenían la tranquilidad de estar prácticamente seguro. Eso sí, pese a llegar de ganar a los Raptors habían perdido los cinco partidos anteriores de forma sucesiva. Y eso penaliza mucho en el Oeste.

