Los Lakers recuperaron la sonrisa en Indianápolis tras imponerse a los Pacers en un partido que dominaron durante largos tramos, pero que acabaron complicándose sin necesidad. Tras el tropiezo en Detroit, el aparato angelino buscaba reafirmarse en su activa positiva. Lo logró en el marcador, si bien dejó sensaciones contradictorias en la administración del encuentro.
El conjunto dirigido por JJ Redick impuso su ritmo desde el inicio con un primer cuarto demoledor. Luka Doncic, completamente inspirado, marcó diferencias desde los primeros minutos hasta disparar el beneficio visitante. El 21-41 inicial reflejaba una superioridad visible que invitaba a pensar en una noche plácida. Sin embargo , esa sensación nunca acabó de materializarse.
El esloveno volvió a firmar una actuación colosal con 43 puntos, 7 asistencias y 6 rebotes, afianzando su instante increíble. Fue su quinta actuación de más de 40 puntos en el mes de marzo , un registro que refuerza su candidatura individual. A su alrededor, el equipo respondió con solvencia ofensiva, incluyendo la aportación inopinada de Jaxson Hayes, autor de un doble-doble muy eficaz.
El triunfo permite a los Lakers mantenerse firmes en la tercera situación del Oeste, pero también deja una lectura clara. Este equipo , capaz de controlar con autoridad, aún necesita aprender a administrar ventajas con mayor contundencia. Pues en la élite, no cerrar partidos es un lujo que se paga caro. Y esta vez , sencillamente , no tocó. @mundiario

