El Madrid cumple, y se queda con factor cancha, tras arrasar a Estrella Roja (103-82) | VIDEO - RESUMEN

En la Euroliga "mucho más competitiva y que tuvo mucho más enormes equipos", como dice Scariolo, el Madrid ha cumplido con el primer propósito. Ganó al Estrella Roja con lo que tiene garantizado el aspecto cancha para el "playoff" de cuartos de final. En este momento queda por determinar si ocupará la segunda o la tercera plaza. Si el Valencia pierde en Sarajevo frente al Dubai Basketball será segundo; en el caso de victoria del aparato de Pedro Martínez, tercero.

Regaló una asistencia el "Facu" Campazzo a Hezonja a fin de que el croata se colgase del aro serbio y el argentino guiñó el ojo a Luka Doncic. El canterano del Madrid, que no va a iniciar los "playoffs" con los Lakers por problemas físicos, se reía en la primera fila por la asistencia de su excompañero. A su lado, Novak Djokovic, el seguidor mucho más ilustre del Estrella Roja, asimismo disfrutaba , pero menos. El Madrid tomó el mando del último partido de la primera fase cuando trabajó para rebajar el acierto exterior de los balcánicos. El Estrella Roja se estaba jugando sus escasas opciones de ingresar de forma directa en cuartos y comenzó el partido como un cohete. Anotó seis de sus primeros siete intentos de tres, pero la renta pese al acierto nunca fue amenazante.

Scariolo agitó el banquillo y demandó la existencia de Feliz y Maledon. Con el dominicano y el francés , el juego exterior de los serbios dejó de enviar. Llegó un parcial de 13-1 y en el momento en que Campazzo volvió a tomar los mandos llegó otro de 7-0. Bastó para liquidar los ánimos del equipo de Sasha Obradovic. El Madrid primero se asentó atrás, con la importante aportación de Garuba y sus 4 latrocinios y otros muchos tapones, y en relación notó que controlaba la mitad de la pista se soltó. El acierto exterior del Estrella Roja desapareció y las amenazas disminuyeron. Obradovic apostó por un quinteto sin jugador sobre los dos metros. La versatilidad sirvió de poco por el hecho de que si el Madrid se había ido a 27 puntos en el primer cuarto, sumó 29 en el segundo. Y cuando volvieron a pista, Hezonja prosiguió anotando para que la diferencia se disparase hasta los 16 puntos.

El mejor aparato como local de la competición (18/1 en el hogar ) no iba a dejar huír otra victoria, a pesar de que los serbios no dejaron de pelear. El dominio en el rebote del Estrella Roja llegó a ser sangrante. Su problema es que no sacaron demasiado rédito porque lo que más llegaron a aproximarse fue a siete puntos. Hacía falta todo el último cuarto, pero el Madrid no se sintió agobiado. Y por si acaso había alguna duda, Llull se inventó una "mandarina" lateral de ocho metros contra tablero para cerrar el tercer cuarto.

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