Kosner Baskonia va a cerrar este jueves con una visita al Partizan de Belgrado su Euroliga mucho más gris, con la única aspiración de sostener el puesto 17 de la clasificación, si bien la ha mejorado en las últimas jornadas.


El inicio del campeonato y ciertos finales a cara o cruz han culpado a los azulgranas , que no han podido pelear por el playoff como lo hizo en los anteriores 24 años de competición.
Los de Paolo Galbiati, que tienen un partido esencial en la ACB frente al Joventut el sábado próximo , procurarán mantener la racha de desenlaces ante un aparato de Belgrado que tuvo un accionar afín al del conjunto vasco.
El Baskonia recupera efectivos para este partido, una vez que Kobi Simmons y Rodions Kurucs reaparecieran en la Liga Endesa.
Markus Howard y Markquis Nowell también van a poder formar parte , al tiempo que Tadas Sedekerskis y Khalifa Diop prosiguen de baja por lesión, y Jesse Edwards por no estar inscrito.
El grupo serbio aventaja en solo dos partidos a los baskonistas, pero no tienen opciones para lograr cotas más altas.
El exazulgrana Joan Peñarroya ocupa el banquillo del Partizán que abandonó Zeljko Obradovic y logró enderezar el rumbo de un aparato que ha perdido al exbaskonista Vanja Marinkovic por lesión y incorporó últimamente a otra conocido de la afición vitoriana, el pívot Tony Jekiri.
Aparte de Marinkovic tampoco podrán jugar Mario Nakic ni Duane Washington por lesión, con lo que Issac Bonga y Carlik Jones tendrán que multiplicarse para prestar la última victoria europea su público, que se ha reconciliado con su equipo.
La capacidad anotadora va a ser la mejor arma del Baskonia, que tiene un juego más alegre que el Partizan, con el que comparte números similares en una gran parte de las facetas.
El plantel blaugrana solo ganó un partido como visitante frente al Partizan. Fue hace 24 años, en 2002, en el Pionir.

